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Mujer pallar mochica

VOLVER A LA MULA

Publicado: 2020-01-08

Es como volver al futuro. En el tiempo La Mula ha cambiado como lo ha hecho el país. ¿Evolución, logros? Indudablemente si, en el caso de la plataforma que nuevamente me alberga. En cuanto al país la respuesta no es tan fácil, pues las apuestas de hace seis años siguen vigentes y los desafíos siguen siendo tales, aún por resolverse. Eso sí, el escenario ha cambiado, han ingresado nuevos actores y actrices, algunos ominosos y otros providenciales, la diversidad de nuestro querido Perú se ha hecho patente, los excluidos se incluyen por obra de sí mismos, por lo que, nuevas esperanzas se avizoran. En este trance de nuestra historia, tan particular, tan rica, por tener entre otras cualidades una grandiosa cultura milenaria, es que retomo Oranek, con la sencilla intención, como ciudadana, de participar con aquello que se y soy: Ingresar en la agenda nacional la historia, omitida y falseada, del poder femenino y de la taumaturgia ancestral presente en el patrimonio material e inmaterial vivo.  

Contestar las falacias dichas y escritas sobre estos dos grandes pilares de la civilización peruana, es indispensable para repensar nuestro devenir, no solo para reaccionar en el corto plazo, ni solo para proyectarnos estratégicamente, sino como lo dijera con anterioridad en este blog, para conminarnos a la trascendencia. Lo que supone entender nuestra historia, nuestra vida más allá de las relaciones sociales, supone entender nuestra humanidad en paridad con toda la existencia. Conlleva a tomarnos con respeto otra concepción del tiempo, como la de nuestros antepasados que sabían distinguir el espacio/ tiempo de la vida, del espacio/tiempo de la existencia, pero sabían articularlo, augurarlo, manejarlo. Conlleva a dimensionar la naturaleza femenina que fue fuente de poder y prestigio, como a reflexionar sobre la naturaleza toda.

Volver la mirada a nuestra historia, con nuestros ojos descolonizados de visiones que nos inferiorizan, nos permitirá recuperar la memoria guardada en nuestras montañas, nuestros ríos, nuestras plantas, nuestra fauna y la que duerme en nuestros genes, donde anidan todos esos conocimientos que fueron capaces de construir una de las seis cunas de la civilización de la humanidad. Una civilización que no bestializó a los animales, que veneró los ciclos y las leyes de la naturaleza, que fue gobernada por mujeres poderosas y que empleó la mayor tecnología hasta hoy insuperable: la potencia sutil del cuerpo humano.

Nuestros antepasados y antepasadas del antiguo Perú, sabían comunicarse con la inteligencia, la sensibilidad y la memoria de la naturaleza y negociaban con ella recíprocamente. Hoy, tantos de nuestros coetáneos y coetáneas de la Amazonía peruana, del altiplano, de la sierra andina, de la costa del Pacífico, saben dialogar con la naturaleza y reciben sus favores, pero su saber está excluido del Perú oficial, sus oráculos y su curanderismo operan en la marginalidad. Considero que estos saberes y los de antaño deben empoderarse. Desde esta plataforma contribuiré a que suceda, pues ellos, ellas y nosotros nos merecemos que los caminos de nuestras vidas y nuestra existencia se reunifiquen.


Escrito por

Maritza Villavicencio

Maritza Villavicencio Historiadora y Fitomántica. Recuperé el Oráculo de los Pallares Mochica. Ejerzo la adivinación. En mi blog reflexiono sobre las prácticas mágicas ancestrales del Perú.


Publicado en

Oranek

Maritza Villavicencio Historiadora y Fitomántica. Recuperé el Oráculo de los Pallares Mochica. Ejerzo la adivinación.